El árbol de Malick

Publicado por
El árbol de la vida ha generado polémica y se ha convertido en una película de la que todos hablan: hay quienes la defienden y quienes la atacan, pensando que no tiene ningún sentido.

El director Terrence Malick, ya es conocido por generar estas sensaciones en películas como ‘La delgada línea roja’ (‘The Thin Red Line’, 1998) o ‘El nuevo mundo’ (‘The New World’, 2005).

‘El árbol de la vida’ era la película más esperada de este año. Un film protagonizado por el veterano Brad Pitt que, esta vez, su papel de chico duro se mezcla con el de un padre de familia, entregado a ella aunque incapaz de demostrarlo en algunos momentos. El único interés de la película se basa en el hombre y en el perdón, buscado incansablemente.

Indagando en la vida de Malick descubrimos que puede tratarse, en ocasiones, de una autobiografía ya que el director sufrió una infancia y adolescencia complicada, donde tuvo que soportar el dolor de la pérdida de su hermano, de la cual se sintió culpable.

La película es un flash-back que va tomando forma conforme avanza, estando marcada al principio de golpes y momentos hasta encontrar un ritmo que comporta la trama del film: la infancia del protagonista. Una infancia en la que se interpone la bondad e inocencia de su madre y la dureza que su padre quiere transmitirle para luchar en un futuro y que nos hace odiar para, más tarde, sentir piedad, pena.

Un film basado en una historia de fe y religión nos muestra el nacimiento del planeta así como unos dinosaurios aplastados por un meteorito mostrando previamente la piedad en uno de los depredadores. Además, es el protagonista el encargado de acabar encontrándose con un Dios que al principio cree cruel y asesino. No sólo las referencias a la religión están hechas de forma implícita sino que también Malick se encarga de buscar los ángulos perfectos en los que Sean Penn mira continuamente al cielo, haciéndonos creer que todo se basa en llegar a él.

Sin embargo toda sinopsis es un conjunto de pensamientos propios y serán muy pocos los que coincidan en la opinión sobre el film. Los hay, por un lado, que se han quedado dormidos en la película. Los hay que han abandonado la sala a la mitad de la película como, por ejemplo, en una sala de Cornellà, donde se propuso a los espectadores que viesen la película y si, pasados 30 minutos no estaban conformes, podrían entrar a cualquier otra sala.

A su vez, los hay que opinan que se trata de la mejor obra de la historia, cargada de sentimiento, de magia, de poesía.  Y puede que se trate de eso, de poesía. De leer poemas y decir ‘es el mejor poema del mundo’ sin buscar una razón. De todos los cuadros que encontramos en un museo contemporáneo al que no le vemos significado y, sin embargo, visitamos cada domingo. Puede que Brad Pitt haya protagonizado una obra de arte que muchos no saben (¿sabemos?) apreciar por haber sido ingenuos y creer que vamos a ver una película. Y no se trata de eso. Esta vez no, esta vez Brad Pitt protagoniza un poema contando con imágenes y sonido, como cualquier otro. Sólo que, a día de hoy, a todos los poetas que admiran la obra se les olvida algo: Hay a quien no les gusta la poesía. Y debemos respetarlos.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
Share Button

Acerca de Rocío García

Parte de la generación PAPEL, del libro 'Dorian ha muerto' y 'La vida por delante''. Buscando un futuro en la UMA, Periodismo. Rompiendo ordenadores se aprende a usarlos, también internet. Buscando a Oliveira con una cámara de fotos la mano. Y ahora, lo que faltaba: (In)culturizando La Taberna Global.

Comentarios:

¡Da tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>